Hoy ya somos 17... quizás mañana cientos, igual que ese pueblo indígena que habita silencioso los surcos del tiempo y la memoria.
Por eso te invitamos a compartir sueños, utopías, esperanzas, canciones, juegos, llanto, risa.
Recibimos tu paz, te entregamos nuestras alegrías.
Te damos la bienvenida, acompáñanos, iniciemos nuestro Trueque Muisca.

Luz en la Vida de Todos
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domingo, marzo 8

Problema aritmético



En un mundo imaginario existen solamente cuatro individuos, a los que conoceremos como: Sujeto A, B, C y D.
En este mundo ficticio tan sólo se dispone de una cantidad de dinero igual a 2 millones de Euros, de los cuales, el Sujeto A tiene uno y el Sujeto B, el otro.
El Sujeto C tiene un pequeño terreno.
El Sujeto D monta un banco.
Los Sujetos A y B ingresan todo su dinero en el banco del Sujeto D.
El Sujeto C pide un préstamo al Sujeto D de 2 millones de Euros, el cual le es concedido a cambio de un interés igual a 200 mil Euros y el aval de su pequeño terreno.


Pregunta 1ª:

El Sujeto A y el B tienen en sus respectivas cartillas de ahorro 1 millón de Euros cada uno, el Sujeto C, 1 millón ochocientos mil y el Sujeto D, 200 mil Euros. En total suman 4 millones de Euros, pero en un principio dijimos que sólo existen 2 millones, por tanto, ¿dónde están los 2 millones de Euros que faltan?

Pregunta 2ª:

El Sujeto C ha pedido prestado 2 millones de Euros, por tanto tendrá que devolver 2 millones de Euros, pero sólo ha recibido 1 millón ochocientos mil, ya que el Sujeto D se ha quedado con el resto como pago por el préstamo. Así que ¿de dónde sacará el Sujeto C los 200 mil Euros restantes que tendrá que devolver al banco para saldar su cuenta por completo?

Pregunta 3ª:

¿Qué ocurriría si los Sujetos A y B quisieran disponer de su dinero teniendo en cuenta que el Sujeto D, dueño del banco, sólo se ha quedado con 200 mil Euros (de momento)?
(Ésta es la más fácil de contestar. Ya que en este caso, y sólo en este, y sin que sirva de precedente, se fabricaría más dinero.... pero no para abonárselo a los Sujetos A y B, sino para dárselo al Sujeto D y que éste dispusiese de él como bien gustase).

Desconozco las demás respuestas, pero sí que sé como terminaría toda esta problemática:
El Sujeto D se haría dueño de los 2 millones de Euros y del terreno del Sujeto C.
(Piensen en este problema cada vez que vayan a hacer un ingreso en el banco).

miércoles, marzo 4

Los días son sucesivos
y toman su descanso en la noche.
He aprendido a callar…comprender,
ser grito visceral…
e ingerir de un trago la palabra.
Superar el vacío de la ausencia.
Trazar un imaginario puente
donde sostener a martillazos los versos.


Saltar al otro margen.
Olvidé la fuente que alimentaba
el canto del universo.
Hoy brindo por la lágrima
y arrojo a la calle al recuerdo
que iluminó hora a hora el otoño.
Otra aurora vendrá
paseando su mentira
y su corazón lento
a dos centímetros del mío.
Me daré de nuevo al vértigo efímero,
seguiré con mi ignorancia
y mis desvaríos.
Pero, amor, nunca sin ti…



M.J. (http://semillasunallamadaalamor.blogspot.com/

lunes, marzo 2

Aerolìnea en quiebra

Me llamó bien temprano, en la mañana. Ya el tono de su voz era distinto. Tenía como aristas, sonoridades metálicas, dureza que antes, hasta ese dìa, jamás, ni siquiera con el maquillaje del satélite se había dejado percibir. Debo decir aquí que la primera vez que hablamos por teléfono no me gustò su voz. Me sonó demasiado fina, muy delgada, hasta vacilante. En la imagen mental que yo tenía ese color de voz, ese tono, me chocaron feo; y hasta mucho más tarde , un regustillo a decepción, enviado por mì misma al fondo del consciente, me sacó la lengua desafiante. Tengo tendencia a idealizar las cosas. Y a la gente. Mirá vos. No me gustò su voz, escribo ahora, y escribiendo, recuerdo. Es como si en los anaqueles de mi mente cada cosa se ubicara en un sitio distinto; pero, como todo tiene que ver con todo, una cosa trae la otra. Joder! Mirada negra de alquitrán inamovible, como muerta. Y la flaccidez de la línea del mentón... ( sigo configurando un retrato que yo ,desde otro sitio, no hubiera dudado en definir como el de un arquetipo débil ,y me dan ganas de abofetearme a mí misma);la inadecuada camiseta, la delgadez de los brazos. Débil. Pero me lo inventé fuerte, capaz de remar contra corriente…con esos brazos! Y el tiempo endulzó su voz y la distancia me ayudó a creer todo. Sin embargo esa mañana la voz sonó distinta. Primero filosa, cortante, sibilina. Luego se fue embebiendo en furia, una furia que llegaba en oleadas cada vez más altas, cada vez mas aguda la voz que ya no era suya ;in crescendo hasta el grito y el asombro , la réplica ,el intento de calmar, vano, inútil. Primero la sal me hizo llorar los ojos y luego la fuerza de la ola me arrastró; su empellón sorpresivo me tiró de rodillas ( posiciòn humillante que yo desconocía; y uno le teme a lo desconocido , y el miedo a la vez saca de uno más desconocido) y el fondo de conchilla me lastimó la piel, y la sangre se mezcló con el agua y el ardor -Càllate! -Cáállate! -Cááállateee!!!! se transformó en dolor. Y silencio de rodillas , detenido el vuelo: No me había dado cuenta , pero esa mañana . con la voz ,me caí del aire. Aterricé de golpe. Junto con la corrupta Souther Winds. Las alas sureñas quebradas dejaron que la voz que antes era dulce ( una buena opción para cambiar aquella delgadez por algo bueno, cimentador sólido, cemento duro ) trocara con ese chillido histérico, un vuelo que aún no había comenzado, en una grosera ,subdesarrollada estafa. Pero de su magnitud no había yo de enterarme esa mañana. O no quise enterarme entonces. Hoy, que lejos ya de alas en quiebra , repaso en la escritura lo vivido, sé que hay señales. Siempre. Como siempre hay vendas. Vendas que luego no se encuentran; cuando es tanta la sangre de la herida que no alcanzan los dedos para restañarla; no están; no están allí para ayudarte. En realidad no estuviste allí para ayudarte. Estabas muy ocupada, ciega de amor, pidiendo pista y tapando las señales. Ahora, ya lejos del dolor, entiendo su voz de pito, sus ojos muertos, su bracitos débiles. No sabe hablar de amor. Por eso grita. Lo que se ve en lo negro es lo que había. Y jamás desarrolló el abrazo. Pero si yo hubiera creído en ese entonces que un bolsa de coca en un avión de cuarta era en realidad un aviso que me decía Párate!!!!!! Páaaarate!!!!!!!!!!!!! Páaaaaaaaaarate!!!!!!!!!!!!!!! No hubiera caído en el fondo del abismo Ni estaría ahora, tan alta y con estos cojones, contándoles el cuento.

viernes, febrero 27

En un barco velero

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*****************************Dedicatoria


*****************************A ti, joven de 16 años, mujer, ecuatoriana, emigrante…
*****************************brutalmente maltratada
*****************************A ti, joven maltratador…
*****************************tenga contigo el destino la piedad de hacerte ver lo que eres.
*****************************A mí, estupefacto, asistiendo un día más…
*****************************avergonzándome una vez más.



Como un barco velero empujado por un viento firme y constante, pero suave.
Como en un barco velero.
La brisa constante en la cara. Brisa húmeda.

Las miradas perdidas en un horizonte lejano. Mirando hacia adentro, buscando lo que había sido. Mirando hacia delante, buscando lo que habría de ser. No más detalles. No alcanzaban, sus miradas, más detalles. Dos miradas introspectivas, sin nada que ver.

La manta, la pequeña manta escocesa, de cuadros verdes y amarillos jaspeados con grises de la edad, le protegía de las inclemencias de cualquier tiempo. Esa manta no estaba allí para esa ocasión, formaba parte del atrezzo. Tras ella, asomaba un traje de buen corte. Los años habían pasado por él, pero conservaba toda la elegancia de lo que había sido.
La bufanda, a juego, en verde musgo. Bien colocada, cuidadosamente colocada, primorosamente colocada.

Su mano derecha empuñaba un paraguas, a cuadros verde amarillentos. Con finas líneas rojas. Alguien cuidaba los detalles. ¿Quién? Haría falta saberlo, aunque sea para darle un beso.

El paraguas que empuñaba su mano derecha, era el timón, el dueño del destino. El paraguas verde amarillento parecía tener vida. A la derecha, más despacio, más deprisa, párate, a la izquierda. No, no es verdad, esto son imaginaciones mías. Pero sí, el paraguas existía.

Avanzaban. El porte era impresionante. Avanzaban los dos formando una unidad. No importaba la lluvia fina. No era lluvia. No llegaba a calabobos. Más bien podría ser una nube baja y espesa, de esas que te humedecen hasta el punto de mojarte. Mojarte por fuera, por dentro y el alma. Me parecía que ambos llevaban el corazón encogido.

Avanzaban, los dos. Y dos miradas nuevas. Sí otras dos miradas.
Él podría ser... Bueno, por encima del paraguas sobresalía la figura de un sudamericano. Él podría ser peruano, ecuatoriano o colombiano. No importaba. Se delataba por sus facciones. Pero no importaba.
Importaban sus ojos. Dos miradas. Tal vez todos tengamos dos miradas, que no practicamos.

Miraba hacia adentro, es decir, hacia atrás. Veía a su mujer, Yma Sumac, y a su hija, Antawara. La veía a ella, joven, llena de vida, allá, en su pequeño pueblo de Perú, o Colombia, o Ecuador, que más da. Ella, esperando una llamada. Rápidamente recogería a Antawara (la abuela Nina quería llamarla Tintaya) y saldrían para la tierra de promisión. Volverían a su pequeño pueblo, al cabo de unos años, y.....

Él miraba hacia atrás, añorando los paisajes, la tierra, las gentes, los amigos, la familia...

Avanzaban como un barco empujado por un viento suave, con la brisa en la cara. Y él miraba hacia fuera, hacia delante. Miraba el país de las promesas. El país que esperaba lleno de frutos jugosos, apetitosos, fáciles. Y comprobaba... comprobaba la dureza de ser un emigrante en tierra de emigrantes.

Poca memoria, se decía. Estas gentes tienen poca memoria. Pero era feliz en el modo que se puede ser. En poco tiempo se traería a su joven esposa, a su niña de sus ojos y... volvería a ser una familia. Ya nada habría de faltarles. Nunca más. Y era feliz. Tenía la certeza de que su hija conocería un mundo nuevo en este nuevo mundo. Un mundo nuevo en el que la gente no se fijaría en el color de su tez.

Por encima del paraguas veía todo eso. Veía más que todo eso.

Se veía ahora sentado bajo un paraguas, navegando, pilotando su silla de ruedas, empujado por otro ciudadano del mundo que estaba soñando lo mismo que él, de profesión, capitán de silla de ruedas.

Y sabía, al contrario que Yma Sumac, que Antawara no regresaría a la tierra que le vio nacer. Se quedaría aquí, en la tierra de promisión para cuidar que su manta, su bufanda y su paraguas, estuviesen primorosamente, amorosamente colocados, aún cuando él ya no se enterase de esos pequeños detalles.



Post scriptum

* Y mientras escribía, con la tristeza escapándose entre los dedos, escuchaba la obra de Michael Nyman - A Zed and Two Noughts

* Me hubiese encantado poner la fotografía real de esta historia. Por respeto, al capitán y al piloto de la silla de ruedas, de papeles intercambiables, no hice la foto. Podría haber disparado pero...
Tampoco me hubiese gustado ser el protagonista, ninguno de los dos, de esta historia. De ser así, no hubiese querido salir en la foto.

* Mi amigo Rammses me regaló estos preciosos nombres, nombres en Quechua.

Nina. Significa fuego, candela, calor. Un estupendo nombre para el alma de la casa, la abuela, que resguarda el pasado de una familia que se va a enfrentar al futuro. La que queda como depositaria de la tradición y la historia. Gracias Nina.

Antawara. Lucero cobrizo o Estrella cobriza. Que mejor nombre para ese futuro prometedor. Será la nueva generación que aporte vitalidad a una civilización gastada por los años.

Tintaya. Deseosa. Nina quería ese nombre. Hubiese sido un precioso nombre. Tal vez, pronto será la hermana de Antawara, la nueva vida nacida en un viejo país que se rejuvenece por el flujo migratorio.

Y por último… la princesa.

Yma Sumac. Éste es un nombre que sólo se les daba a las princesas incas y significa bella, hermosa. Y es lo menos que se merecía nuestro capitán y piloto. El hombre arriesgado que cambia un presente cierto por un futuro, más allá de los mares, mares poblados por enormes monstruos marinos, en pos del Otro Nuevo Mundo.

No hay un nombre para nuestros dos protagonistas, ese equipo indisoluble que conforma el barco velero, tres, si contamos al paraguas, que tiene vida propia.


El hombre de la manta podría ser… no se me ocurre.



este post , OVNM 024
fue publicado, el 29 de octubre de 2007, en
Outra Vaca No Milho
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fotografía: Barcos veleros en Santander - Cutty Sark 2002
música: Michael Nyman - Here to there
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jueves, febrero 26

LOS PAISES RICOS INICIAN UNA CARRERA PARA HACERSE CON LA TIERRA Y GARANTIZAR SU SUMINISTRO DE ALIMENTOS


Los gobiernos y corporaciones ricos han desatado la alarma para los pobres a medida que van comprando los derechos a millones de hectáreas de tierra cultivable en los países en desarrollo en un esfuerzo por garantizar su suministro de alimentos a largo plazo.

El director de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de las Naciones Unidas, Jacques Diouf, ha advertido de que el polémico aumento en contratos sobre tierras podría crear una nueva forma de neocolonialismo en la cual los países pobres producirían alimentos para los ricos a costa de dejar hambrientos a sus propios ciudadanos.

El aumento de los precios de los alimentos ya ha desatado una segunda «lucha por el expolio de África». Esta semana, la empresa surcoreana Daewoo Logistics anunció sus planes de hacerse con un arrendamiento de un millón de hectáreas durante un plazo de 99 años en Madagascar. Su objetivo es cultivar 5 millones de toneladas de maíz al año para 2023 y producir aceite de palma de otro arrendamiento de 120 000 hectáreas más (296 000 acres) utilizando principalmente mano de obra sudafricana. La producción se destinará en su mayor parte para Corea del Sur, que quiere reducir su dependencia de las importaciones.

«Estos acuerdos pueden ser, a un nivel, empresas puramente comerciales, pero detrás de ello se encuentra con frecuencia un imperativo de seguridad alimentaria apoyado por un gobierno», explicó Carl Atkin, asesor de Bidwells Agribusiness, una empresa con sede en Cambridge que está contribuyendo a la firma de algunos de los grandes contratos internacionales sobre las tierras.

El gobierno de Madagascar afirma que debería realizarse un estudio sobre el impacto medioambiental antes de la aprobación del acuerdo con Daewoo, pero considera bienvenida la inversión. El enorme arrendamiento es el mayor hasta el momento en un número cada vez mayor de acuerdos sobre terrenos que se han venido firmando desde el aumento de los precios de los alimentos a finales del año pasado.

«Es un hecho sin precedentes en el contexto de ventas de terrenos cultivables», afirma Atkin. «Estamos acostumbrados a ventas de hasta 100 000 hectáreas; esto multiplica en más de diez veces esa cantidad».

En una cumbre sobre seguridad alimentaria celebrada en Roma se había acordado canalizar más inversiones y ayuda al desarrollo para los agricultores africanos para ayudarles a responder al aumento de los precios mediante el aumento de la producción, pero los gobiernos y grandes empresas en algunos países ricos en efectivo pero pobres en terreno, la mayoría de ellos del Oriente Próximo y Medio, han optado por no esperar la respuesta de los mercados mundiales y están intentando garantizar su propio acceso a los alimentos a largo plazo mediante la compra de terrenos en países más pobres.

Según algunos diplomáticos, el grupo saudi Binladin Group prevé invertir en Indonesia para cultivar arroz basmati, mientras que decenas de miles de hectáreas de Paquistán se han vendido a algunos inversores de Abu Dhabi.

Los inversores árabes, que incluyen el Fondo de Abu Dhabi para el Desarrollo, también han comprado intereses directos en la agricultura del Sudán. El presidente de los EAU, Khalifa bin Zayed, ha afirmado que su país estaba considerando proyectos agrícolas a gran escala en Kajastán para garantizar un suministro de alimentos estable.

Incluso China, que cuenta con abundante terreno pero que comienza a tener escasez de agua por su vertiginosa búsqueda de la industrialización, ha comenzado a explorar los acuerdos sobre terrenos en el suroeste asiático. Entre tanto, Laos ha firmado su aceptación de deshacerse de entre 2 a 3 millones de hectáreas, aproximadamente el 15 % de sus terrenos cultivables viables. Libia se ha hecho con 250 000 hectáreas de tierra cultivable en Ucrania y se cree que Egipto está intentando obtener unas cifras similares. Kuwait y Qatar han estado buscando la firma de contratos para hacerse con franjas de terreno de la mejor calidad de los arrozales camboyanos.

En general, los ansiosos compradores han recibido una buena acogida de los vendedores en los gobiernos de los países en desarrollo, que están desesperados por hacerse con algo de capital en esta recesión. El ministro de reforma agrícola de Madagascar afirmó que los ingresos se dedicarían a mejorar las infraestructuras y a desarrollar las zonas que pueden inundarse fácilmente.

Sudán intenta atraer inversores para casi 900 000 hectáreas de terreno y el primer ministro etíope, Meles Zenawi, ha estado intentando atraer a posibles inversores de Arabia Saudí.

«Sería bueno si fuera una negociación entre iguales. Podría aportar inversiones, estabilidad de precios y previsibilidad al mercado», explicó Duncan Green, director de investigación de Oxfam. «El problema es que esta lucha por los terrenos no deja espacio alguno para los pequeños agricultores».

Alex Evans, del Centre on International Cooperation, de la New York University, explicó: «Los pequeños agricultores ya han comenzado a sufrir las consecuencias. Es muy probable que las personas sin títulos de propiedad válidos se vean expulsadas de sus tierras».

Los datos sobre los acuerdos sobre terrenos se han mantenido en secreto, por lo que se desconoce si incluyen salvaguardas para la población local.

Steve Wiggins, experto en desarrollo rural del Overseas Development Institute, afirma: «Hay muy poca economía de escala en la mayoría de la labor agrícola por encima del nivel de una granja familiar, porque resulta extremadamente difícil gestionar el trabajo». Los inversores también pueden enfrentarse a la hostilidad. «Si fuera un asesor sobre riesgo político para los [inversores], diría que están corriendo un gran riesgo. La tierra es un tema extremadamente delicado. Podría resultar en una auténtica catástrofe si no se aprenden las lecciones de la historia».

(PD: un saludo muy cordial a mi amigo y compatriota carlos y mi amiga alicia, veo que el grupo ha crecido me alegra mucho pero eso si,,que crezca para bien!, por hay he leido sus entradas y en realidad hay una buena sensibilidad en el grupo, sigan asi, y por hay estare escribiendo nuevamente. un abrazo para todos!)

miércoles, febrero 18

La Encontré

Te cuento algo
el otro día la vi
con su sonrisa plena
la vi hasta feliz
te juro que la vi
en mis propios ojos
vi como le brillaban los ojos
como el aire
llevo su pelo al viento
nunca la vi
de esa forma
la vi, te juro que la encontre
derepente la vi feliz
y por un despiste
se fugo
ya no la he vuelto a ver
ahora no me acuerdo
si soñe o ha sido real

sábado, febrero 14

Corazón sepiado

Abandonaste el último tren que te llevaba al crepúsculo esparcido en la esperanza.
Al dejarlo, intuiste que las aves negras que engullían las últimas burbujas de tu amor de fábula, iban cayendo en la intangibilidad.
Como para desmentirla, algunos recuerdos asoman en la superficie, piden socorro y envían centellas mensajeras de materialidad.
La catástrofe es inapelable, dos querubines azules esperan el desenlace final.
Cuando ellos adivinan el destino de un amor fábula, tiemblan.
Este temblor es el que frustra el vuelo de la paloma de la paz enviada por él...

Entonces, descubres a tu corazón sepia, arrojado en un témpano a la deriva, la pasión intenta cubrirlo para que no muera, pero el viento de la indiferencia lo impide.
Suspira tan fuerte que lo hace volar cerca, muy cerca de la luna nueva...

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