Ahí va de nuevo como todos los 21 de Diciembre justo en el solsticio que marca la llegada del verano en el Hemisferio Sur, el Hijo del sol luminoso emprende su travesía por diversos lugares y recovecos de mi America morena.Desde Antofagasta hasta los mares del Tuyu, bordeando Córdoba y bañándose en Mar del Plata, saludando por Montevideo y Asunción, regalando anhelos en Sucre y La Paz, con su alma de niño y su sonrisa angelical va acarreando adeptos por Tacna, Trujillo y Lima.
Se devuelve a Santiago y Concepción, comenta un secreto a una araucaria en Chiloé y sigue rumbo a Caracas, allí se detiene, se refresca con el sabor del trópico y se baña en las aguas de Margarita. Ya al anochecer descansa en Barranquilla al tibio aroma de un café.
Sale muy temprano por Bogota invitado por Brasilia, para luego gozar de un carnaval por Río de Janeiro, bajo la sigilosa mirada del cristo del pan de azúcar.
Ve y ve hijo del Sol Luminoso repartiendo días y templando las noches, cuantas mujeres en cinta quedaran por tu paso o quizás cuantos matrimonios se formalizaran por tu aletargado y somnífero amor. Da lo mismo tu eres rey, tu eres el Hijo del Sol Luminoso.






